Como seguramente habréis apreciado en mis reseñas manga o anime, me suelo centrar en el apartado gráfico; no en vano (espero) cursé el bachillerato de artes plásticas y posteriormente, estudié en la Escuela de Arte de Oviedo. Pero hoy cambiaré de tercio y reseñaré una obra literaria que no tiene ningún “dibujito”. El primer libro…